Thomas Agustín Fretes, futbolista nacido en Berazategui y categoría 2004, dio un paso clave en su carrera al firmar su primer contrato profesional en el fútbol brasileño. El defensor central y mediocampista se incorporó a Pouso Alegre, equipo que compite en la Serie B del Campeonato Brasileño, desde donde busca consolidarse y proyectarse como una de las promesas argentinas en el exterior.
Fretes, de 21 años, se formó futbolísticamente en Brasil tras mudarse junto a su familia a San Pablo cuando tenía apenas seis. Habla portugués con fluidez —aunque conserva el acento argentino— y no olvida sus raíces: dio sus primeros pasos en el club San Mauro, de Berazategui, institución que actúa el torneo municipal Evita y que visita cada vez que regresa al país.
Antes de su llegada a Pouso Alegre, Thomas integró durante varios años las divisiones juveniles y la reserva de Corinthians, uno de los gigantes del fútbol brasileño, donde ingresó con solo 11 años y llegó a consagrarse campeón en competencias formativas.
Su rendimiento le permitió incluso ser convocado a la Selección Argentina Sub-15, con la que disputó un Sudamericano.
Si bien aún no debutó en la Primera División del Brasileirao, el presente lo encuentra compitiendo en un exigente torneo de ascenso. En enero, Pouso Alegre tendrá un compromiso destacado al enfrentar a Cruzeiro de Belo Horizonte, uno de los clubes más poderosos e históricos de Brasil, una vidriera importante para el joven berazateguense.
Versátil, firme en la marca y con buen manejo de balón, Fretes es seguido de cerca por el periodismo deportivo brasileño, que destaca su proyección y capacidad para adaptarse a distintos roles dentro del campo de juego.
Desde el ascenso brasileño, Thomas Agustín Fretes sueña en grande: convertirse en figura, dar el salto a los primeros planos del fútbol sudamericano y, sin perder de vista sus raíces, volver pronto a Berazategui para reencontrarse con su familia y el club que lo vio empezar.
