Cada 7 de agosto, miles de fieles en toda la Argentina participan de peregrinaciones y celebraciones en honor a San Cayetano, considerado el patrono del pan, el trabajo y el techo. La devoción tiene su principal epicentro en el santuario del barrio porteño de Liniers, donde creyentes llegan para agradecer o pedir por un empleo, el sustento diario y una vivienda digna.
San Cayetano fue un sacerdote italiano del siglo XVI que dedicó su vida a asistir a los más necesitados, promoviendo la solidaridad y la ayuda a los pobres. Con el paso del tiempo, su figura quedó asociada a quienes buscan oportunidades laborales y mejores condiciones de vida, convirtiéndose en uno de los santos más venerados por los argentinos.
